El histórico acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur este viernes tuvo el aval del bloque del viejo continente. La firma se estaría firmando el sábado 17 de enero en Asunción, ya que Paraguay ocupa la presidencia pro témpore.
Tras casi dos décadas de negociaciones, cambios de postura dentro del bloque europeo —particularmente de Italia— y un contexto geopolítico internacional cada vez más complejo, el entendimiento aparece hoy más cerca que nunca.
Así lo analizó con Valor Agro por LT 7, Carlos Odriozola, secretario de la Sociedad Rural Argentina e integrante de la Federación de Asociaciones Rurales del Mercosur.“Ojalá se dé, porque venimos de muchos años de condiciones que cambian permanentemente y de anuncios que nunca terminan de concretarse. Pero hoy parece que estamos más cerca. La macroeconomía mundial y las tensiones geopolíticas hacen que a la Unión Europea le resulte conveniente cerrar este acuerdo”, señaló el dirigente rural horas antes que se conociera la aprobación por parte de la Unión Europea.
Beneficios concretos para la carne vacunaDesde la mirada del sector agropecuario, y en particular de la ganadería, los beneficios serían significativos. Uno de los puntos centrales es el impacto arancelario sobre la carne vacuna.
“Hoy la cuota Hilton paga alrededor de 20% de arancel para ingresar a Europa. Con el acuerdo, ese arancel pasaría a cero, lo que mejora directamente la competitividad de nuestras exportaciones”, explicó Odriozola.
Actualmente, Argentina dispone de unas 30 mil toneladas dentro de la cuota Hilton. A eso se sumaría un nuevo cupo adicional, estimado en unas 6 mil toneladas, que se repartiría entre los países del Mercosur, también con aranceles muy reducidos.
“Desde el punto de vista de la carne, es otra muy buena noticia que se suma a una serie de hechos positivos que estamos viendo últimamente”, afirmó.Un contexto internacional favorable
El posible cierre del acuerdo con la Unión Europea se da en un contexto particularmente auspicioso para la ganadería argentina. A esto se suma la negociación con Estados Unidos, que podría ampliar la cuota de exportación con arancel cero desde las actuales 20 mil toneladas hasta 80 o incluso 100 mil toneladas.
“Si se concreta, estaríamos hablando de un incremento del 15% en nuestra capacidad exportadora, con cortes de alta calidad y alto valor”, destacó.En paralelo, se resolvió la situación con China, principal destino de la carne argentina. Si bien el gigante asiático avanzó con un esquema de cupos, Argentina logró mantener prácticamente los volúmenes históricos.
“Exportábamos entre 530 y 540 mil toneladas anuales. El cupo asignado es de 511 mil toneladas, con un crecimiento del 2% anual hasta 2028, lo que nos lleva a niveles muy similares a los anteriores, con un arancel del 12,5%”, explicó.En este punto, Odriozola destacó el trabajo conjunto del sector privado, el IPCBA, la Secretaría de Agricultura y la Cancillería. “El resultado fue bueno, sobre todo si se lo compara con otros países: a Brasil le recortaron 400 mil toneladas y a Australia 100 mil”.
Diversificar mercados, una necesidad estratégicaMás allá de los buenos resultados, el dirigente rural advirtió sobre los riesgos de depender excesivamente de un solo mercado.“No es bueno ser tan dependiente de China. Por eso seguimos trabajando en la diversificación de destinos, mirando al sudeste asiático, India, Japón y otros mercados”, remarcó.
Geopolítica, Venezuela y el factor energéticoConsultado sobre el escenario internacional y la situación en Venezuela, Odrio Sola fue prudente. “Eso ya es más geopolítica. No me gusta pontificar sobre temas que no manejo en profundidad”, aclaró.
No obstante, reconoció la importancia del factor petróleo: “Lo que sí se ve es que, ante la posibilidad de que Venezuela vuelva a tener mayor protagonismo, ya hay impacto en los precios del petróleo y en las acciones de algunas petroleras”.Un cambio cultural favorable a la carneFinalmente, destacó una señal reciente proveniente de Estados Unidos: la redefinición de sus parámetros alimentarios oficiales.
“Se ha elevado fuertemente la recomendación de consumo de carne y proteínas, y se bajó la de cereales y ultraprocesados. Eso es muy positivo para un país exportador de carne como Argentina”, señaló.En ese sentido, agregó: “También se está viendo un retroceso de las carnes sustitutas. Se empieza a sincerar que la carne es un alimento necesario, especialmente para niños y mujeres embarazadas”.
fuente:valor agro
















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