Fernando Storni, presidente de la Cámara Argentina del Feedlot CAF , dialogó con Valor Agro y trazó un panorama del sector, con definiciones sobre ocupación, costos y, especialmente, una fuerte posición respecto del uso de hormonas y promotores de crecimiento, un tema que considera clave para la competitividad de la ganadería argentina.
En relación con la situación general de los corrales, señaló: “Después de 4 meses de baja de ocupación en noviembre encontramos la estabilidad, atribuyo esto a la mejor de los precios en algunas semanas y al aumento de la reposición”. En ese marco, agregó que “todavía tenemos una baja leve del stock pero empezamos con un pequeño cambio de tendencia o al menos se frenó la caída”.
Sobre la dinámica de reposición, Storni explicó: “En cuanto al índice de reposición estuvimos mejor, cada animal que salió fue reemplazado y se mantiene igualada la ocupación, pero la recuperación de precios de noviembre permitieron recomponer situaciones de posibles pérdidas y de cerrar ciclos sin rojos”.
Al analizar los costos de alimentación, sostuvo: “Las retenciones al maíz bajaron un 1% pero es una baja muy mínima como para que tenga impacto en el precio de la alimentación, seguimos igualmente con un margen interesante del costo del kilo producido y el valor de venta del animal”.
En ese sentido, detalló cómo se recompone la ecuación productiva: “Con los kilos que agregamos es lo que permite de alguna manera recuperar la pérdida de la relación compra venta siempre que después tengamos un precio del gordo interesante”.
Storni precisó los números actuales del negocio: “Estamos con valor del kilo producido entre entre 2.500 y 2.700 pesos con una venta del gordo en 4.500 pesos aproximadamente”.
Hormonas de crecimiento.- El dirigente puso especial énfasis en el debate sobre los promotores de crecimiento: “Las hormonas para producir más son una herramienta tecnológica habilitada, válida e inocua que acá lo tenemos restringida y está restringida por un mercado que solicita ingresar con carne que no cuente con este tratamiento, pero hay otros mercados que sí lo permiten como el propio mercado interno nuestro”.
En esta línea, Storni resaltó el planteo realizado recientemente por el presidente de Grupo Juramento, Miguel De Achával.
En una reciente disertación realizada en Uruguay, De Achával había señalado: “No sé porque nos da vergüenza hablar o por qué no lo usamos y pasan cosas raras. Chile importa carne de Estados Unidos y no permite el uso de hormonas, nosotros importamos cerdo de Brasil que usa ractopamina y nosotros no la podemos usar, comemos esa carne”, afirmó. Y remarcó: “Chile importa carne de Estados Unidos”. Achaval planteó que el problema es esencialmente comercial y apuntó directamente al continente europeo. “Hay un tema comercial que le hecho la culpa a Europa, un continente del que solo 3 países nos compran carne, Alemania, Holanda e Italia, menos de 300 mil toneladas, Chile que está a lado nuestro importa 280 mil”, comparó. «Estados Unidos inventa, China copia y Europa controla», sentenció.
En esa línea, Storni remarcó el impacto de las restricciones europeas: “Por la Unión Europea nos estamos restringiendo en el uso de una herramienta que nos permitiría mejoras de eficiencia en el orden del 10 o 15%, que es un margen importantísimo que nos haría más competitivos y eficientes”.
Storni también cuestionó la falta de una estrategia de segmentación comercial: “La Cámara de Feedlots trabajamos mucho con Senasa en su momento pero hay una decisión política de la prohibición total en lugar de pensar en la segregación de mercados, que es lo que hacen muchos países. Cuando Estados Unidos vende a la Unión Europea le vende carne sin estos promotores de crecimiento”. Y agregó: “A esto hay que ponerlo sobre la mesa y tratarlo”.
Trazabilidad.- Finalmente, vinculó la discusión con la trazabilidad y el futuro del sector: “Desde el 1° de enero vamos a arrancar con una trazabilidad obligatoria, esto nos permitiría comenzar a tener una producción segregada con mayor seriedad y poder de control por parte del Estado, es un tema que lo tenemos que evaluar y pensar, Argentina se debe esa discusión y es sano que lo podamos conversar”. En ese marco, concluyó: “En 2026 tiene que ser un año de análisis, porque estamos perdiendo una herramienta que usan muchos de nuestros competidores” y subrayó: “La herramienta la tenemos que tener disponible, la necesitamos ante esta apertura de mercados que tenemos que abordar y que tenemos que capturar como país”.
fuente:valor agro
















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