La expansión del chancho jabalí encendió una alarma generalizada en el sector productivo de Corrientes. Así lo advirtió Sergio Perichón, director de Recursos Naturales de la Municipalidad de Curuzú Cuatiá, en una entrevista con Valor Agro, donde remarcó que se trata hoy de la especie invasora que mayor daño provoca en la agricultura y la ganadería provincial.
Si bien la preocupación es regional y también incluye al crecimiento del ciervo axis, Perichón fue enfático al señalar que el chancho jabalí genera un impacto muy superior sobre la producción. “El consenso general entre los productores es que su población aumenta de manera exponencial”, sostuvo, al describir un escenario que ya afecta a gran parte del centro y sur correntino.
En ese contexto, recordó que durante 2023 el Municipio de Curuzú Cuatiá realizó un relevamiento de avistamientos junto a la FUCOSA. Los resultados fueron contundentes: los propios productores declararon un aumento marcado de la presencia del jabalí en campos ganaderos y agrícolas, lo que profundizó la preocupación institucional y sectorial.
Perichón explicó que el control de esta especie es complejo y de resultados limitados. El trabajo para reducir su población demanda un esfuerzo intensivo, pero la reglamentación nacional impone restricciones que, en la práctica, vuelven muy baja la intensidad de las acciones posibles. “Se trabaja mucho, pero se logra muy poco”, sintetizó.
Además, detalló que la caza del chancho jabalí requiere condiciones muy específicas. Se trata de un animal de hábitos nocturnos, por lo que las tareas de control deben realizarse de noche, con planificación, equipamiento y personal capacitado. “Es un animal muy particular y ese trabajo hay que tomárselo con mucha seriedad”, remarcó.
El impacto productivo es uno de los aspectos más críticos. Según Perichón, el daño en la agricultura es “monstruoso”: destrozos en pasturas, cultivos y suelos que generan pérdidas económicas directas y comprometen la sustentabilidad de los sistemas productivos.
La situación es especialmente grave para el sector ovino. El consumo de corderos por parte del chancho jabalí provoca una merma significativa en la producción, lo que derivó en un fuerte reclamo de los productores. La Sociedad Rural viene advirtiendo sobre este problema, que ya se replica en amplias zonas de la provincia.
Finalmente, el funcionario subrayó que el avance del jabalí dejó de ser un problema aislado para convertirse en una amenaza estructural para la producción correntina. La demanda del sector es clara: mayor flexibilidad normativa y herramientas más eficaces para enfrentar una especie invasora que sigue ganando territorio y causando daños cada vez más profundos.
fuente:valor agro
















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