La Secretaría de Energía volvió a ajustar los valores mínimos que deben pagar las petroleras por los biocombustibles utilizados en los cortes de nafta y gasoil. Productores reclaman que los incrementos siguen por debajo de los costos reales.
La Secretaría de Energía de la Nación dispuso un nuevo ajuste en los precios de los biocombustibles que se mezclan con los combustibles fósiles en el mercado interno. A través de las resoluciones 443/2025 y 445/2025, publicadas este lunes en el Boletín Oficial, se establecieron incrementos del 3% para el bioetanol y del 6% para el biodiésel, en línea con el esquema mensual de actualización.
De esta forma, el bioetanol elaborado a base de caña de azúcar pasó a valer $918,025 por litro, mientras que el bioetanol de maíz se fijó en $841,394 por litro. En ambos casos, el aumento mensual fue del 3%, acumulando un alza del 30% en lo que va de 2025.
Por su parte, el biodiésel, utilizado para el corte del gasoil, se incrementó un 6% mensual, alcanzando los $1,68 millones por tonelada, lo que representa una revalorización del 58% en lo que va del año.
El ajuste llega en medio de reclamos del sector productor, que sostiene que los incrementos autorizados no acompañan la evolución de los costos, especialmente en un contexto de suba del maíz, el aceite y la energía. Desde las cámaras bioenergéticas insisten en que el esquema actual genera brechas de rentabilidad y pone en riesgo la sustentabilidad de muchas plantas medianas y pequeñas distribuidas en las provincias del interior.
En paralelo, avanza en el Congreso Nacional el debate de una nueva Ley de Biocombustibles, impulsada por las provincias productoras de bioenergía, que buscan mayor previsibilidad, actualización automática de precios y reconocimiento de beneficios ambientales.
El tema no es menor para el sector agroindustrial: los biocombustibles representan un mercado clave para el maíz y la caña de azúcar, generando valor agregado, empleo y sustitución de importaciones energéticas. Además, su producción contribuye a reducir la huella de carbono y posicionar al agro argentino dentro de la transición hacia una matriz energética más sustentable.
En definitiva, la actualización de precios alivia parcialmente la situación de los productores, pero el consenso general es que el sector necesita una política de largo plazo que permita integrar estabilidad económica, competitividad y sustentabilidad ambiental.
fuente:agro latam
















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